La evolución constante de los coches conectados y de conducción autónoma da lugar a este tipo de dudas entre los ciudadanos.

Es cierto que los coches 'conectados' hacen la vida más fácil a conductores de todo el mundo, ya que se tiene acceso a funciones que antes, prácticamente, solo podían realizarse desde un smartphone.

Pero el hecho de que el automóvil esté conectado a Internet, puede poner en riesgo la seguridad de los conductores, sobre todo en aquellos casos en los que los distintos componentes del coche estén conectados a la red de algún modo, como pueden ser el motor y el sistema de frenos. Puedes hacerte una idea de esto si analizas los distintos niveles de conducción autónoma.

Galería: Conducción autónoma

Así lo explica la organización sin ánimo de lucro Consumer Watchdog en su informe: "Cortacircuito: por qué los automóviles conectados pueden ser máquinas de matar y cómo detenerlos". En este, afirman que un hacker con cierta experiencia podría tomar el control de uno de estos vehículos, poniendo el riesgo la vida de sus ocupantes y de la del resto de usuarios de la vía.

Consumer Watchdog estima que estas violaciones de seguridad en automóviles pueden realizarse a través de aplicaciones móviles de diagnóstico o de aquellas con las que se puede arrancar y controlar distintas funciones del coche. De hecho, se espera que los piratas informáticos puedan tener acceso a dos tercios de los vehículos que circulen por Europa y Estados Unidos en un período aproximado de tres años, teniendo la evolución de este tipo de tecnologías y de su implementación en la industria automotriz.

Algunas demostraciones realizadas por expertos, confirman que es posible infectar a un coche con un virus, que podría pasar a otros tantos automóviles que, por ejemplo, accedieran a un mismo punto WiFi infectado, tal y como viene ocurriendo con los ordenadores desde hace años.

Lejos de intentar alarmar a la población, esta organización lo que quiere es que las marcas busquen soluciones reales a estos problemas de seguridad, que podrían afectar a sus modelos, lo que pondría en riesgo la seguridad de los clientes.

De no encontrar un camino seguro, quizá lo más lógico, según Consumer Watchdog, sería instalar en cada vehículo un 'Kill Switch' o interruptor que permita la desconexión total del vehículo a Internet, añadiendo que: "Desconectar físicamente el automóvil de Internet o de cualquier otra red debería ser una prioridad de seguridad nacional".

El tiempo dirá lo que pasa con este problema...

Fuente: Consumer Watchdog