El grupo automovilístico ya tiene en mente el lanzamiento de nuevos modelos con sistema de propulsión eléctrico.

Jaguar Land Rover ha conseguido una inyección presupuestaria de 556 millones de euros, un préstamo que ha obtenido del Gobierno de Reino Unido y que utilizará para fabricar sus nuevos vehículos eléctricos en los próximos años.

La noticia llega tras una reunión en el número 10 de Downing Street, donde la primera ministra Theresa May se ha visto con los representantes de los fabricantes BMW, Nissan, Ford, Vauxhall (como se denomina Opel en Gran Bretaña) y Jaguar Land Rover.

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Entre los planes del grupo inglés, se encuentra el de actualizar la planta que tiene en Castle Bromwich, de manera que pueda iniciar la producción de vehículos electrificados, ya que, actualmente, apenas cuenta con modelos híbridos enchufables (Range Rover y Range Rover Sport PHEV, a la espera de que llegue el Evoque PHEV) y el único 100% eléctrico que comercializan es el Jaguar I-PACE.

En dicha planta, hoy en día, se fabrica el Jaguar XJ, un modelo cuya producción se planea trasladar a la fábrica de Solihull, dejando la anterior libre para desarrollar una gama 100% libre de emisiones, que se basará en la nueva plataforma modular, denominada MLA.

El primer modelo basado en esta arquitectura será la novena generación del propio XJ, que primero llegará al mercado en su versión 100% eléctrica para, posteriormente, ofrecerse con motorizaciones de gasolina, aunque todavía no hay confirmación oficial de las versiones que llegarán a cada país.

Esta ayuda gubernamental llega en un momento en el que el Brexit y la caída en las ventas de los coches diésel estaban afectando seriamente a la compañía, que ya ha anunciado que despedirá a 4.500 empleados, por lo que el préstamo millonario debería servir para no seguir recortando la plantilla, al menos a corto plazo.