Según un reciente estudio, el uso del teléfono mientras se conduce aumenta en un 20% el riego de sufrir un accidente grave de coche.

Hoy en día, las distracciones debidas al uso del teléfono al volante se han convertido en uno de los mayores factores de siniestralidad en nuestras carreteras.

De hecho, según un reciente estudio de CEA (Comisariado Europeo del Automóvil), además de estar prohibido, utilizar el móvil aumenta hasta en un 20% la posibilidad de sufrir un accidente grave.

Según esta misma información, uno de cada tres conductores confiesa haber hablado, escrito o leído algún mensaje, incluso conociendo los peligros que conlleva esta conducta.

Galería: Uso del móvil al volante

Más allá de tener una mayor posibilidad de verse expuesto ante un hipotético accidente, ¿qué otros riesgos tiene esta peligrosa costumbre?

Por ejemplo, en el tiempo que se invierte en mirar la pantalla o contestar un wasap, no se percibe el 40% de las señales de la vía y se deja de prestar atención al resto de usuarios de la misma. Y no solo hablamos del resto de conductores, también, de otros colectivos más vulnerables, como los peatones o ciclistas. 

De ahí que la Fundación CEA también haya puesto en marcha una campaña de seguridad vial, centrada en reducir el número de accidentes, bajo el lema "Si conduces, no chatees".

Llegados a este punto, debemos recuperar los últimos datos publicados por la Dirección General de Tráfico (DGT), en los que se apunta que desviar la vista de la carretera, por el motivo que sea, causó el 25% de los accidentes en carretera de todos los que se produjeron en el ejercicio 2018, con un resultado de 500 muertes, que representan un 31% de todos los fallecidos en estas circunstancias. 

Por tanto, ya sabes: al volante, nada de usar el smartphone.

Fuente: Campaña Fundación CEA: Si conduces, no chatees