Ambos vehículos midieron sus fuerzas en una curiosa competición celebrada en el evento inglés.

No cabe duda, Goodwood es el centro de atención del mundo del automóvil durante cuatro días. El Goodwood Festival of Speed reúne a una legión de incondicionales y apasionados aficionados, dispuestos a disfrutar de carreras, exhibiciones o, incluso, exhibiciones aéreas. En este caso, los protagonistas no son modelos clásicos o vehículos únicos. Se trata de un camión Kamaz con el que el piloto ruso Eduard Nikolaev, campeón del rally Dakar en cuatro ocasiones, mide sus fuerzas frente al conocido piloto neozelandés Mike 'Mad' Whiddett, al volante de un impresionante Lamborghini Huracán. Para que no quede ninguna duda, el video adjunto a esta noticia lo deja todo muy claro.

Para aquellos que no lo sepáis, Whiddett es un conocido piloto de drift, que no ha dudado ni un segundo en marcharse hasta Goodwood, con su Lamborghini Huracán LP580-2. Tal y como cuenta el video, recreando una situación real, cuando Whiddett se para a repostar su superdeportivo en una estación de servicio, coincide con Eduard Nikolaev. Curiosamente, el ruso también está allí con su camión Kamaz y casi sin pensarlo, apuestan por ver quién de los dos es el primero que llega a la cita británica. De esta forma tan curiosa, comienza una carrera tan disparatada como adictiva.

Como es lógico y para igualar un poco a ambos contendientes, el Lamborghini solo puede circular por vías asfaltadas. Sin embargo, el Kamaz de Nikolaev puede moverse por cualquier terreno. Es bastante probable que te quedes pasmado cuando contemples la secuencia del camión volando sobre el coche conducido por Whiddett. Simplemente, espectacular. Además, cuando llegan a la meta, el encargado del aparcamiento les comunica que está lleno, para asombro de ambos pilotos.

Un Kamaz en vídeo, saltando sobre la nieve

Un video repleto de maniobras imposibles, velocidad, el estruendo de los escapes y humo de goma quemada, que hará las delicias de cualquier buen aficionado a los automóviles. Pero también es otra forma atípica de recordarnos la verdadera dimensión del Goodwood Festival of Speed, donde todo lo relacionado con el mundo del automóvil tiene sentido y cabida.

Fuente: Red Bull Motorsports