Monta el propulsor del Tesla Model S y dispone de una autonomía de 160 kilómetros.

En esta página web, no es la primera vez que te hablamos de un coche clásico al que se le incorpora un motor eléctrico y parece que la moda sigue extendiéndose. En esta ocasión, el modelo transformado es un BMW Serie 3 E30 Cabriolet de los años 90, que ha 'sufrido' el proceso en Estados Unidos.

Tras retirarle el propulsor de combustión y otros componentes, se acopló la mecánica eléctrica del Tesla Model S. No sabemos la potencia, pero suponemos que es la versión que desarrolla 306 CV, que se coloca como acceso a la gama, pues hay opciones con 367 y 421 CV. 

Por su parte, la batería procede del Chevrolet Volt y tiene una capacidad de 32 kWh, con la que la berlina alemana puede recorrer alrededor de 160 kilómetros con una sola carga.  

La carrocería del descapotable permanece intacta, así que a primera vista el coche pasa totalmente desapercibido... hasta que arranca y acelera. 

Igualmente, el habitáculo conserva el salpicadero original. Eso sí, la palanca de cambios ya no permite variar de marcha. Curiosamente, el motor eléctrico va ubicado en el maletero, mientras que la batería se encuentra debajo del capó delantero.

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Todos los componentes necesarios para esta transformación cuestan casi 18.000 dólares, algo más de 16.000 euros al cambio, sin incluir los costes de mano de obra. Por ese precio, bastante asumible, los clientes obtendrán un coche casi único en el mundo. ¿Estarías dispuesto a realizar ese desembolso? Seguro que ya hay más de uno pensándoselo detenidamente...

En los vídeos adjuntos, puedes observar todo el proceso de electrificación, así como los primeros kilómetros del coche tras el cambio de mecánica. Es verdad, el sonido no es ni mucho menos comparable al del propulsor original, pero a cambio se gana en prestaciones, rendimiento... y eficiencia.