También hay algún que otro golpe y varios trompos, pero sin consecuencias graves.

El circuito de Nürburgring-Nordschleife no permite ningún error a los conductores y pilotos que se enfrentan a sus más de 20 kilómetros y 73 curvas. El trazado, muy técnico y complejo, no cuenta con amplias escapatorias, como los circuitos modernos, por lo que una salida de pista se convierte en un golpe asegurado, de mayor o menor intensidad... según la velocidad a la que se transite.

Pero, ¿qué sucede cuando empieza a llover y el asfalto queda completamente mojado? En esa circunstancia, los más osados y los que tienen mejores 'manos' empiezan a lucirse con cruzadas antológicas; sobre todo, aquellos que pilotan coches de propulsión trasera. 

En este vídeo, nos encontramos gente ducha a la hora de llevar su vehículo al límite, también personas precavidas que prefieren no forzar más de la cuenta para no protagonizar un accidente y algunos insensatos que van por encima de sus habilidades al volante. 

Desde luego, la grabación engancha desde el primer segundo. No solo por los vehículos que aparecen en ella, sino también por las maniobras que se ven, algunas de ellas vitoreadas por el público que se concentra tras de las vallas de protección. 

Seguro que ya lo sabes, pero si te animas a entrar en Nürburgring-Nordschleife y sufres algún percance, los gastos corren de tu cuenta: grúa de asistencia, arreglo o sustitución del quitamiedos, equipos médicos... más los daños del coche. 

Con esta advertencia, mi intención no es, ni mucho menos, quitarte las ganas de que vivas la experiencia en el trazado alemán, sino recordarte que también puede haber un aspecto negativo en ese viaje soñado. 

En fin, no quiero enrollarme más. Dale al play y empieza a disfrutar de contravolantes espectaculares en mitad de la lluvia.