Si acudes a recogerlo al concesionario al volante de tu Rolls-Royce, parece que la vida te sonríe.

La semana pasada se cumplió una efeméride triste: el 25 aniversario de la muerte de Ayrton Senna, durante el Gran Premio de San Marino de 1994. Desaparecido pero jamás olvidado, muchos consideran a esta auténtica leyenda uno de los mejores pilotos en la historia de la F1.

Además, su impresionante carrera tuvo impacto en otros competidores de la categoría reina del automovilismo, como Lewis Hamilton, que hace poco reconoció la influencia del astro brasileño en su trayectoria.

Tal vez recuerdes que McLaren también recuperó la figura de Senna a finales del año pasado, con un P1 GTR único (puedes ver la galería debajo), que rendía homenaje al primer título del paulista, en 1988, a los mandos del MP4/4.

Decoración inspirada en el McLaren de 1988

Volviendo al McLaren Senna que has podido ver en el vídeo que encabeza la noticia, tiene al empresario Manny Khoshbin como orgulloso propietario. Y como habrás podido comprobar, la decoración con los colores de Marlboro y el dorsal número 12 hacen que este superdeportivo, uno de los 500 ensamblados, sea tan especial. 

El nuevo dueño del biplaza parece especialmente impresionado por lo bajo que se asienta el Senna sobre la carretera y por el hecho de que el vehículo resulte más grande en la vida real que en las fotos y vídeos. 

Otro asunto es sacar el coche a través de las estrechas puertas del concesionario de McLaren en Newport Beach, lo que no parece una tarea del todo fácil. Además, tampoco ayuda la mínima distancia libre al suelo, lo que hace que haya que conducir con cuidado ante la menor irregularidad que encuentra en su camino. Pero al fin y al cabo, ese es el precio a pagar cuando se conduce un coche como este...

Fuente: Manny Khoshbin / YouTube