Ni siquiera el espía más famoso del mundo puede estar al margen de los vehículos eléctricos.

Según un artículo de The Guardian, del que se han hecho eco nuestros compañeros de InsideEVs, la vigesimoquinta película de James Bond, aún sin título, tendrá como protagonista automovilístico al nuevo Aston Martin Rapide E 2019

Sí, el espía más famoso del mundo, encarnado de nuevo por Daniel Craig, recurrirá a un coche eléctrico, de altas prestaciones, para lograr sus objetivos en favor del servicio secreto británico.

De momento, no es una noticia oficial, pero todo apunta a que, en el film, cuyo estreno está previsto para abril de 2020, aparecerá el deportivo inglés.   

Galería: Aston Martin Rapide E 2019

La duda que nos asalta es si a los espectadores les convencerá la ausencia de sonido mecánico en las espectaculares persecuciones que, seguro, tendrá la película. Dejaremos el beneficio de la duda, antes de ser negativos al respecto...

Más allá de esta conjetura, lo cierto es que el Aston Martin Rapide E 2019 declara unas prestaciones de primer orden, mejores que las del Rapide S, gracias a un potente motor de 610 CV. 

Con esta mecánica, el deportivo anuncia una aceleración de 0 a 96 km/h (60mph) en menos de 4,0 segundos y una velocidad máxima, limitada, de 250 km/h. Desde luego, estas cifras permitirán a James Bond zafarse de sus perseguidores o atrapar a sus enemigos, casi sin despeinarse. 

Eso sí, deberá ser cuidadoso con el acelerador, porque el Aston Martin Rapide E 2019 homologa 320 kilómetros de autonomía, distancia que, posiblemente, se reduce notablemente cuando el conductor intenta sacar todo el potencial al coche.

Volviendo al mundo 'real', el modelo inglés está limitado a 155 unidades y su precio, que no se ha hecho público, podría rondar los 290.000 euros (250.000 libras esterlinas). ¿Tú te quedarías con el clásico DB5 de la película Goldfinger o con este Rapide E?  

Fuente: InsideEVs