Es más rápido y barato que un McLaren Senna.

Un Dodge Challenger SRT Demon puede ofrecer unas prestaciones dignas de un superdeportivo. Aunque, todo hay que decirlo, este muscle car necesita una recta totalmente despejada y lo suficientemente larga y cuidada como para alcanzar unos impresionantes datos.

Razón de más para llevar al 'demonio' norteamericano a la pista de Johnny Bohmer Proving Grounds, una larga recta de 4,83 kilómetros de distancia, en la que se llevan a cabo carreras de aceleración.

Lo primero que debes saber es que el Dodge viene de fábrica limitado a 270 km/h, pero aquellos clientes que adquieran el paquete opcional Demon Crate, tienen la posibilidad de aumentar la velocidad punta.

Hablamos de un pack especial que, entre otras cosas, incluye una centralita con una nueva reprogramación, además de las herramientas y elementos necesarios para completar el proceso de instalación.

Con el Demon Crate instalado, la potencia del Dodge Challenger SRT Demon pasa de 819 a 851,6 CV. Una auténtica bestialidad para su motor V8 de gasolina, sobrealimentado, que cubica 6,2 litros, aunque hay que tener en cuenta que debe mover un peso de casi dos toneladas, al nivel de un SUV de gran tamaño.

Otro de los requisitos para alcanzar los 400 km/h de velocidad punta, pasa por llevar el depósito lleno de gasolina de 100 octanos, que no es precisamente algo que abunde en Europa.

Con estas prestaciones deja atrás, al menos en aceleración pura en recta, a coches del porte del McLaren Senna, el Aston Martin DBS Superleggera, el Porsche 911 GT2 RS y dos portentos de la marca Ferrari, como son el 488 Pista y el 812 Superfast.

Pasen y vean…