La firma alemana ha apostado, abiertamente, por la electrificación de la gama.

Viendo su forma de actuar en los últimos tiempos, donde es más proclive a las presentaciones privadas y los concursos de elegancia de ultramar, a nadie le ha extrañado que BMW no haya llevado importantes novedades al salón de Ginebra. Sin embargo, eso no significa que no las haya habido.

A fin de cuentas, en el estand de la firma germana se pueden ver de cerca las versiones electrificadas del renovado BMW Serie 7, así como los nuevos X3 xDrive30e, 330e y X5 xDrive45e o las actualizaciones energéticas de los 225xe Active Tourer y 530e, con más autonomía.

Por orden de importancia, la mayor primicia es el BMW X3 xDrive30e, un híbrido enchufable con 252 CV de potencia, que cuenta con tracción total y anuncia hasta 50 kilómetros de autonomía eléctrica y un consumo medio de 2,4 litros cada 100 kilómetros. 

La base del sistema híbrido es un motor turboalimentado de gasolina, con 2,0 litros y cuatro cilindros en línea, que cuenta con el apoyo de una unidad eléctrica y la transmisión automática con convertidor de par Steptronic, de ocho velocidades.

Entre sus cualidades, aparece una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 6,5 segundos y un maletero de 450 litros de capacidad. 

Galería: BMW en el salón de Ginebra 2019

Siguiendo con los híbridos enchufables, el 330e también anuncia 252 CV de potencia, combinados con una autonomía puramente eléctrica de hasta 60 kilómetros. Por su parte, el BMW X5 xDrive45e eleva el listón hasta los 394 CV y los 80 kilómetros de autonomía, mientras que los 745e, 745Le y 745 Le xDrive, con 394 CV, anuncian un alcance de entre 50 y 58 kilómetros. 

Pasando a los 530e Berlina y 225xe Active Tourer, reciben la última evolución de la batería de iones de litio, que permite un aumento de la autonomía superior al 30%, hasta llegar a los 64 kilómetros, en el caso del Serie 5, y del 25%, hasta los 47 kilómetros, si hablamos del monovolumen.