El piloto completó con éxito la maniobra en una autopista de San Diego, Estados Unidos, en mitad del tráfico.

Probablemente, cuando acudiste a la autoescuela, uno de los primeros consejos que te daría tu profesor sería que mantuvieses la vista siempre en la carretera. Este vídeo, grabado en El Cajon, al sur de California, demuestra que mirar hacia el cielo, de vez en cuando, tampoco es mala idea.

Antes de que lo veas, te avisamos: fruto de la sorpresa del conductor y su acompañante, se escucha alguna palabra malsonante, aunque en inglés.

 

La avioneta perdió potencia y solo tuvo una oportunidad para aterrizar

Si hablamos en términos periodísticos, Keri Decker estaba en el lugar correcto en el momento adecuado, para grabar la secuencia que subió a la red social Facebook, cuando circulaba por la autopista Interestatal 8, cerca de San Diego.

De repente, apareció frente a ella una avioneta, efectuando un aterrizaje de emergencia, en mitad del tráfico. A pesar de los numerosos vehículos que circulaban por la autopista en esos momentos, la avioneta logró tocar tierra en los dos carriles de la izquierda.

Es innegable la pericia del piloto, que 'aparcó' el aeroplano justo delante de un pick-up y de un camión de reparto, para sorpresa de ambos conductores.

De acuerdo con el periódico 'The San Diego Union-Tribune', el piloto de 35 años estaba a punto de comenzar la maniobra de aterrizaje en un aeropuerto cercano, cuando el motor perdió potencia de forma repentina. El piloto instructor, Ryan Muno, de 25 años, tomó los mandos y decidió que la única posibilidad era tocar tierra en mitad de la Interestatal 8.

Como se puede apreciar en el vídeo, la maniobra fue perfecta y casi tan suave como cualquier aterrizaje normal. Ningún automóvil resultó dañado, nadie fue herido y, dejando a un lado problema del motor, el aeroplano también acabó bien.

Un aterrizaje increíble porque, además de esquivar los coches, el piloto también consiguió sortear las señales y los tendidos eléctricos que podemos encontrar en cualquier autopista.

Fuente: The San Diego Union-Tribune y Keri Decker a través de Facebook