Aunque no es lo habitual, el proceso de construcción del motor alemán es una auténtica obra de arte.

Cuando evocamos un coche o hablamos con nuestros amigos sobre él, la inmensa mayoría no piensa en el motor que se esconde debajo del capó. Se trata de un conjunto de piezas metálicas, bañadas en aceite y combustible, que explosionan y giran a gran frecuencia. Solo nos acordamos de él, cuando deja de funcionar. Sin embargo, algunos de ellos, como en el caso de BMW, son diferentes. Hablamos del bloque V8, con dos turbocompresores y 4,4 litros de cilindrada que equipa, por ejemplo, el nuevo M850i. En algunas ocasiones, las mecánicas de alto rendimiento reciben un tratamiento especial, como sucede con el bloque que aquí puedes ver en vídeo.

Fabricación del motor del BMW M850i

Las imágenes que aquí te mostramos corresponden al proceso de fabricación individual de cada unidad. Nos hubiese gustado que la grabación fuese un poco más larga, pero conseguirá hipnotizarte, debido a que los motores fabricados a mano son, en la actualidad, una especie en peligro de extinción, ante la amenaza de la fabricación en serie, mucho más productiva, que se ha impuesto en el mundo del automóvil. No obstante, la fabricación de una pieza tan delicada y potente, como sucede en el caso de BMW, imprime al vehículo un valor añadido. Si, actualmente, el BMW M850i xDrive es la máxima expresión del rendimiento y el lujo desarrollado por el fabricante bávaro, el hecho de ensamblar a mano su motor cobra mayor sentido.

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La fábrica donde se construyen los motores utiliza tecnología de última generación para controlar los datos y recopilar aquellos relacionados con las especificaciones técnicas requeridas (pares de apriete o el espacio libre entre las válvulas, por ejemplo). Esta información resulta vital para la supervisión del proceso de fabricación. Los componentes principales, como los cojinetes y las culatas, reciben códigos de seguimiento individualizados para automatizar, todavía más, el control de calidad del proceso de construcción.

Fabricación del motor del BMW M850i

Por si no lo sabías, te diremos que el propulsor 4.4 V8, biturbo, del BMW M850i desarrolla una potencia de 530 CV y 750 Nm de par motor. Un vehículo capaz de desenvolverse con la misma soltura por la calles de tu ciudad, que negociando las curvas de cualquier circuito de velocidad. Por ese motivo, los responsables de BMW saben que construir un bloque con los más altos niveles de calidad, significa hacerlo con altas dosis de dedicación, cuidado y precisión, durante todo el proceso.

Fabricación del motor del BMW M850i

Las imágenes corresponden a la planta de BMW en Munich, la misma donde la compañía construye otros motores para la división deportiva, M Motorsport, de 6 y 8 cilindros. En estas mismas instalaciones, se ensambla el motor V12, para los BMW M760Li xDrive y los propulsores para Rolls-Royce.

Galería: BMW M850i fabricación del motor