Le Mans (Francia).- En 1985, en Toyota costaba soñar con ganar Le Mans, era su debut con el 85C-L (motor cuarto cilindros turbo y 2.000 cc). También era complicado creer que un pequeño Fernando Alonso, que aún no había cumplido los cuatro años, algún día entraría en la leyenda de la mítica carrera para siempre. Y menos, que lo haría con nocturnidad y alevosía, ante más de 250.000 aficionados adormilados por las barbacoas y los litros de cerveza.

La esperanza se volvió quimera en los últimos años, cuando múltiples problemas técnicos golpearon sin misericordia al fabricante japonés. Pero la esperanza volvió con el nombre de Fernando Alonso, que decidió embarcarse en el proyecto a finales de 2017 y todo empezó a fluir. El español aportó sus conocimientos técnicos y la experiencia labrada a lo largo de 16 temporadas en Fórmula 1 y todos remaron hacia un mismo objetivo: ganar las 24 Horas de Le Mans.

Y el sueño se cumplió este domingo, tras un relevo legendario del asturiano durante las primeras horas de la noche, que le llevó a recortar en 2h30 más de 1:30 sobre el #7 conducido por un Pechito López que se mostró sorprendido del ritmo de su compañero tras bajarse del coche y poner rumbo a un descanso merecido. 

La constancia y el ritmo imparable de Alonso le pusieron en bandeja de plata a Nakajima el ataque final al prototipo gemelo. El japonés no dudó y superó a su compatriota Kobayashi en el interior de Arnage cuando el alba empezaba a despuntar en un somnoliento La Sarthe. 

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A partir de ahí, el ritmo del poleman y los Safety Car que llegaron cuando el sol ya se abrió paso entre los árboles verdes de Hunaudieres, la recta de leyenda, colocaron a Alonso con 1:36 de ventaja respecto al #8. El español se dedicó a gestionar la diferencia de 40 segundos tras tomar el relevo de Buemi y se aprovechó de varias Zonas Lentas y dos coches de seguridad para cederle el testigo final a Nakajima a poco más de dos horas del final. Alonso se bajó sonriente, casi victorioso, tras haber pilotado durante más de ocho horas.

El último tramo de carrera no estuvo exente de algún pequeño paro cardiaco, como el que protagonizó Kobayashi, encargado de llevar el #7 a meta, que, a 1h37 de la bandera a cuadros, se pasó la entrada a boxes y completó una vuelta más de las permitidas por relevo (11), consumiendo también más de la cuenta. Aunque llegó tras rodar a 80 km/h en las largas rectas de La Sarthe, los comisarios le impusieron dos Stop&Go de 10 segundos cada uno. Y la distancia con sus compañeros líderes dictó sentencia.

Esta vez nada falló en el TS050 Hybrid, sometido a pruebas "estilo NASA" desde la pretemporada invernal. Esta vez Le Mans decidió, finalmente, concederle a Toyota la ansiada victoria, la primera para una marca japonesa desde la de aquel Mazda787B de locura en 1991. Curiosamente, ningún nipón conducía aquel prototipo, no así esta vez: Nakajima cruzó triunfante una recta de meta entregada, con banderas asturianas, españolas y con un piloto de Oviedo que entra los anales de la historia automovilística. Alonso se une a Marc Gené (Peugeot, 2009) como el único español en haber ganado la general de Le Mans.

G-Drive se pasea en LMP2

En LMP2 la lucha desapareció tras las primeras horas, cuando Jean-Eric Vergne, Roman Rusinov y Andrea Pizzitola impusieron su ley con el Oreca #26 de G-Drive. Esto y el aprovechamiento de las Zonas Lentas y los Safety Car les llevó a liderar con dos vueltas de ventaja cuando el final comenzó a vislumbrarse en el horizonte de la mañana. 

Por detrás, el drama llegó para el Panis-Barthez #23, que perdió más de una hora en boxes a falta de poco más de dos horas para el final, cuando rodaba segundo tras haber ganado el duelo al Signatech Alpine #36. Así, los franceses heredaron la posición, que mantuvieron hasta meta, después de que el IDEC #48 también abandonase en el último tramo por un problema terminal en su caja de cambios cuando rodaba tercero. El último escalón del podio lo ocupó el Oreca #39 de Graff-SO24, completando el top 4 del fabricante francés y el top 6 100% Dunlop. El fabricante británico, sin duda, sale victorioso del regreso de la guerra de neumáticos a los LMP2. 

Porsche arrasa en GTE Pro y García se cuela en el top 5

Los Porsche ya se mostraron intratables en clasificación, pero en carrera dejaron poco pie a la improvisación. Sus dos vehículos decorados con libreas especiales, el #92 y el #91 impusieron su ley. Aunque estuvieron acompañados por el #93 y por el BMW #81, sorpresa de las primeras horas hasta que perdió fuelle por problemas en los amortiguadores, al caer la noche se aprovecharon de las Zonas Lentas y de su mejor ritmo de carrera para poner tierra de por medio.

Aun así, el #91 tuvo que defenderse con uñas y dientes en las últimas cuatro horas del ataque a tumba abierta del Ford #68 que, con Bourdais al mando, llegó a adelantar a Makowiecki en una pasada antológica por fuera en Mulsanne. Pero la defensa del francés, sucia en muchos momentos, sirvió para que tras las últimas paradas, la diferencia se fuera más allá de los nueve segundos. 

Sin presión por detrás, Dirk Muller llevó al tercer escalón del podio a los estadounidenses. Antonio García, que hizo un relevo nocturno épico, como nos tiene acostumbrados, no dejó de creer en ningún momento y, a pesar de que el equipo Chevrolet contaba con menos conocimientos sobre las gomas Michelin europeas, se metió entre los cinco mejores al final, marcando la vuelta más rápida de la categoría (3:49.448).

Miguel Molina fue penalizado con un Stop&Go de tres minutos por saltarse el semáforo en rojo durante el primer Safety Car de la tarde. Aunque el español mostró un buen ritmo constantes durante todos sus relevos, Rigon, Bird y él no pudieron pasar de la 10ª posición final de la categoría, a seis vueltas de los mejores. 

En GTE Am, el equipo Dempsey Proton se llevó la victoria con el Porsche #77 tras un dominio de principio a fin, con Matt Campbell, Christian Red y el jovencísimo Julien Andlauer dejando grandes momentos. Segundo fue finamente el Ferrari #54 de Spirit of Race con Fischella, Flor y Castellacci, que superó en su duelo cerrado al Keating Motorsports #85.

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