Mientras Alex Rins firmará de forma inminente la prolongación de su acuerdo con Suzuki, la marca japonesa espera un gesto definitivo de Jorge Lorenzo para tratar de hacerse con él.

Rins aseguró este pasado fin de semana, en Argentina, que una vez terminara la carrera –sumó su primer podio en MotoGP– comenzaría a hablar con el equipo que el año pasado apostó por él para dar el salto a la categoría de las motos 'pesadas', con la idea de prolongar el contrato que les vincula hasta el próximo 31 de diciembre.

La pequeña dosis de incertidumbre que contenía la declaración no era más que una interpretación, porque ambas partes habían decidido, hace ya días, que seguirían de la mano, al menos durante dos temporadas más.

Jorge Lorenzo, Ducati Team

La marca de Hamamatsu desliza que el acuerdo solo está pendiente de la firma y de la oficialización, de modo que una de las dos GSX-RR ya tendrá dueño, tanto para el Mundial de 2019 como para el de 2020. La otra, sin embargo, sigue sin poseedor, por más que parece imposible que este sea Andrea Iannone.

El italiano ha terminado con la paciencia de los ejecutivos del constructor japonés, que hace poco más de un año le ficharon como relevo de Maverick Viñales, para colocar a Suzuki en el mismo plano que Honda, Yamaha y Ducati. Hasta el momento, la apuesta no podía haber salido peor: en su primer ejercicio, Iannone no consiguió un solo podio y terminó el 13º en la tabla de puntos, a 228 de Marc Márquez, el campeón.

En el arranque de 2018, las cosas no le van mejor al corredor de Vasto, que, tras las dos primeras paradas del calendario, ya va por detrás de su vecino de box, aunque este rodara por el suelo en Qatar, la cita que abrió el Mundial. 

Suzuki está más que decidida a abrirle la puerta de salida al ‘Maníaco’ y a esperar lo que haga falta para que Lorenzo se decida a abandonar Ducati a final de año, para enrolarse en una nueva aventura en la que muchos creen. En el taller del fabricante japonés, los hay que están muy convencidos de que la naturaleza del prototipo nipón encajaría de perlas con el estilo de conducción del mallorquín.

A Lorenzo se le agota el margen razonable que podía pedir para hacerse a la Desmosedici y esa falta de rendimiento, combinada con la consolidación demostrada por Andrea Dovizioso, trae como consecuencia una certeza: Ducati le presentará una oferta de renovación con un salario muy por debajo de los 12,5 millones de euros que percibe en la actualidad.

Jorge Lorenzo, Ducati Team

Si a eso se le añade las más que razonables dudas que pueden comenzar a surgirle al #99, acerca de si realmente será capaz de darle la vuelta a la situación a corto plazo, es normal que hasta él empiece a ver el garaje de Suzuki como la mejor solución al problema.

Para que las piezas encajen y el tricampeón se vista de azul, deben pasar dos cosas de forma consecutiva: que Lorenzo no encuentre en las tres próximas carreras el 'feeling' que le permita llegar a ese nivel que se le supone a un piloto de su talla, y que acceda a rebajarse considerablemente la base de su sueldo, que de todas formas podría complementar con variables, en función de los resultados.

Según ha podido saber Motorsport.com, nuestra web hermana, de momento Suzuki espera por él. 

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Fuente: Motorsport.com

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