El bicampeón del mundo de rallies afronta su 11º Dakar con la victoria en la cabeza y la necesidad de un “ejercicio de paciencia brutal” tras su accidente en la cuarta etapa en 2017.

Un Dakar más para Carlos Sainz. El último para Peugeot. El piloto español afronta la 40ª edición del mítico raid con el objetivo de lograr su segunda corona, tras aquella de 2010 con Volkswagen.

Sainz ha dejado claro este martes que si no tuviera el hambre de ganar, “no iría”. "Pero quizás hay que ser más pacientes y hacer más estrategia, es lo que hemos hablado con Lucas. Yo soy impaciente por naturaleza y me ha costado adaptarme a esto”, aseguró el madrileño.

“El año que ganamos fue el que menos etapas vencimos. Y es que abrir pista siempre penaliza. La estrategia será especialmente clave este año y habrá que hacer un ejercicio de paciencia que a mí a veces me cuesta”.

Carlos Sainz Dakar

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Con el renovado 3008 DKR Maxi, Sainz volverá a contar con Sebastien Loeb, Stéphane Peterhansel y Cyril Despres como compañeros y el cuarteto tratará de regalar a Peugeot la tercera victoria de su regreso al Dakar. Aunque en las filas galas verían con buenos ojos un Loeb ganador, Sainz asegura que no se siente menos entre tanto francés.

“No me gustaría pensar eso y no me he sentido en ningún momento con la sensación de que cuando tenga que luchar se vayan a decantar por otro por no ser francés”, dice el bicampeón del mundo de rallies.

“Me siento muy a gusto en Peugeot y muy amparado por ellos. El año pasado pasó lo que pasó y yo dí mi opinión porque no me gusta morderme la lengua, y cada uno tiene la suya, pero no me siento perjudicado”.

Al ser preguntado por a quién ve cómo rival a batir, Sainz deja claro que Peugeot es el equipo favorito para volver a llevarse el triunfo el próximo 20 de enero en Córdoba.

“Está muy claro. Dentro del propio equipo tengo tres compañeros muy fuertes, sobre todo Loeb y Peterhansel. Cyril cada vez está más maduro, pero tiene más largo recorrido”, asegura Sainz. “Loeb ya está en su tercer año y tiene experiencia suficiente para ganarlo. Luego Nasser es un piloto tremendamente rápido, sobre todo en fuerapista, con un Toyota más ligero y con mejores suspensiones”.

Sainz ha querido volver a recalcar que su accidente del pasado enero, que le dejó fuera de carrera en la cuarta etapa camino de Tupiza a 8 km de meta, no fue por ir más rápido de lo necesario.

“El año pasado en el momento que más despacio iba fue cuando tuve el accidente. Sé que la gente no se lo cree, pero fue así”.

Sainz no piensa aún en su futuro

El madrileño ha dejado claro que aún no ha pensado qué hará después de este Dakar y que está plenamente concentrado en tratar de volver a ganarlo.

“Por la edad que tengo estoy muy cerca de parar de correr. Pero ahora mismo lo que me preocupa es el Dakar 2018. No voy pensando que sea el último, sino en ganarlo. Ya habrá tiempo de valorarlo y no sé si el si que viene habrá equipo o no”.

“De momento no existe ninguna marca que haya mostrado interés por entrar en el Dakar y no he tenido ningún contacto. Solo estaría el equipo MINI y tampoco he contactado con ellos”.

Fuente: Motorsport.com

Carlos Sainz solo piensa en ganar el Dakar