Fueron modelos revolucionarios, que propiciaron el éxito de los SUV actuales.

Hace dos décadas, empezó a cocinarse lo que hoy conocemos como la fiebre de los todocaminos. Modelos que, por aquel entonces, rompieron con los todoterrenos tradicionales e introdujeron un concepto novedoso: el de los coches que eran capaces de moverse con la misma solvencia dentro del asfalto y fuera de él.

De hecho, para 'civilizarse', mantuvieron una estética aventurera, pero prescindieron de elementos como la reductora o los diferenciales bloqueables. 

Por eso, ahora que los SUV marcan la diferencia, en lo que a ventas y popularidad se refiere, nos preguntamos cómo eran algunos de los pioneros de la categoría, en sus diferentes formas y conceptos. 

Land Rover Freelander

Honda CR-V

Empezando por orden alfabético, el Honda CR-V (de Comfortable Runabout Vehicle) se convirtió en uno de los fundadores del segmento SUV. Lanzado en el año 1996, actualmente, vive su cuarta generación. 

Centrándonos en el modelo original, contaba con un motor atmosférico de gasolina, de 2,0 litros de cilindrada y 147 CV de potencia, que se asociaba a un sistema de tracción total conectable, llamado Real Time 4WD. Respecto a la caja de cambios, podía ser manual, de cinco relaciones, o automática, de cuatro.  

Prueba del Honda CR-V 2017:

Como curiosidad, a diferencia de sus rivales, solo contaba con una carrocería de cinco puertas, que se veía penalizada por un maletero de reducidas dimensiones. En 1999, se vio complementado por un hermano de gama, el HR-V, que sí ofrecía versiones de tres y cinco puertas.

Honda CR-V

Land Rover Freelander

La apuesta de Land Rover en la categoría, una firma especialista en vehículos todoterreno, era el Freelander, un modelo que se mantuvo a la venta entre 1997 y 2014. En ese momento, sucumbió ante el empuje del Range Rover Evoque y del Land Rover Discovery Sport. 

Disponible con carrocería de tres y cinco puertas, ofrecía tracción total permanente y cuatro motores diferentes, dos de gasolina y dos de ciclo diésel, de entre 94 y 174 CV de potencia. Al igual que el CR-V, ofrecía una caja manual, de cinco marchas, y una transmisión automática.  

Todavía con la rueda de repuesto en el portón trasero, la variante de tres puertas con techo de lona desmontable resultaba especialmente atractiva. 

Land Rover Freelander

Toyota RAV4

Presentado en el salón de Ginebra del año 1994, el Toyota RAV4, o Recreational Active Vehicle with 4 Wheel-Drive, salió a la venta primero en Japón... y luego se fue extendiendo por Europa, América y algunos países de África y Oceanía.

A la venta con carrocería de tres y cinco puertas, así como con distintos tipos de techo, ofrecía tracción total y un motor atmosférico, de 2,0 litros de cilindrada, de 121 CV de potencia. En este caso, siguiendo la tendencia de aquellos tiempos, la caja de cambios era manual, de cinco marchas, o automática de cuatro. 

Como curiosidad, diremos que el modelo con carrocería corta medía 3,69 metros de largo, frente a los 4,61 del actual, y que el prototipo del RAV4, el RAV-FOUR, se presentó en el salón de Tokio de 1989.  

Toyota RAV4

Renault Scénic RX4

Lanzado en el año 2000, el Renault Scénic RX4 se unió a la gama del monovolumen francés, tras el restyling de la primera generación. En cierto modo, podemos decir que se trató del primer coche con este tipo de carrocería que se atrevió a salir de la carretera.

Con una longitud de 4,44 metros de largo, contaba con una suspensión más elevada, protecciones de material plástico alrededor de la carrocería y unos neumáticos de mayores dimensiones. Además, contaba con una habitabilidad más que razonable y un maletero de 410 litros. 

A la venta hasta el año 2003, estaba disponible con dos motores, ambos unidos a la tracción total y a un cambio manual de cinco marchas: el 2.0 16V de 140 CV, de gasolina, y el 1.9 dCi de 105, de ciclo diésel. 

Renault Scénic RX4

Rover Streetwise

Cuando Rover presentó este modelo, en 2003, lo hizo como un todocamino de corte urbano. Un término por aquel entonces poco empleado pero que, actualmente, no puede estar más de moda. A fin de cuentas, en esa categoría luchan hoy en día los SEAT Arona, Jeep Renegade, Nissan Juke, Peugeot 2008, Renault Captur... Un camino que también siguió, por ejemplo, el conocido por aquel entonces como VW Polo Fun (luego Cross Polo).

Desarrollado sobre el Rover 25, adoptaba medidas similares a las del Scénic RX4: suspensión elevada, protecciones laterales, frontal y trasera, barras longitudinales de techo... Todo, para parecer más aventurero y atraer a un público más joven. Sin duda, una receta que se sigue empleando hoy en día. 

Con 3,9 metros de largo, y la posibilidad de escoger entre carrocerías de tres y cinco puertas, existían varios motores de gasolina y ciclo diésel, con potencias entre 101 y 109 CV, siempre en combinación con una caja manual, de cinco relaciones, y la tracción delantera. 

Rover Streetwise

Volvo V70 XC

Lanzado en 1996, el V70 se convirtió en uno de los mejores familiares de la época. Sobre todo, tras la llegada a la gama de la variante V70 XC (o Cross Country), que combinaba la tracción total AWD y la estética campera, dando lugar a otra moda que se ha extendido como la pólvora: los familiares de corte todocamino. Una tendencia que, unos años antes, ya había explorado el Subaru Legacy Outback en Japón, Estados Unidos y Australia. 

Estéticamente, permitía escoger alguna pintura específica y la suspensión se elevaba en 2,6 centímetros. Ahora bien, quitando la pegatina que lucía en la parte trasera, con la inscripción Cross Country, el resto de inclusiones 'camperas' resultaban discretas. Respecto a las dimensiones, alcanzaba los 4,73 metros de largo y ofrecía un maletero de 485 litros de capacidad. 

En todos los casos, la tracción era total, aunque se podía elegir un cambio automático u otro manual. Respecto a los motores, hubo dos versiones de gasolina, con cilindradas entre los 2,0 y los 2,4 litros, que llegaron a alcanzar cifras de potencia cercanas a los 200 CV. 

Volvo V70 XC

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