Durante 30 años fue considerado el coche más potente del mundo.

La firma de la estrella está de celebraciones. En este caso, le toca el turno al W125, el primer monoplaza de la marca en conseguir importantes victorias. De hecho, el vehículo de Mercedes fue, durante mucho tiempo, considerado el coche de carreras más potente del mundo, hasta la llegada de la monstruosa categoría Can-Am de los Estados Unidos.

Debemos advertir que se trata de un vehículo verdaderamente notable. En primer lugar, porque participó en la Fórmula 1 de su época, denominada Grand Prix. Haciendo un poco de historia, el W125 sustituyó al poco competitivo Mercedes W25, de 1936, que no era capaz de hacer sombra a los Alfa Romeo y Auto Union de la época.

Esa falta de competitividad empuja al fabricante alemán a retirarse del campeonato durante un año, para preparar su nuevo bólido de carreras: el W125. Un proyecto que nace con muchas dudas, debido a que es el último año con esa regulación técnica. Al año siguiente se construiría un nuevo coche.

Mercedes W125 de 1937

En el verano del 1936, el joven Rudolf Ulenhaut, director técnico recién nombrado, se hizo cargo del proyecto. Rudolf comenzó diseñando un chasis tubular más rígido y suavizó las suspensiones. Y por encima de todo, el motor debería ser el protagonista máximo.

Bajo el capó, se escondía un bloque de 8 cilindros en línea sobrealimentado mediante un compresor, con una cilindrada de 5.660 cm3. El motor se alimentaba con una mezcla de alcohol, acetona y nitrobenceno. De hecho, a 6.000 rpm, el motor generaba una potencia de 650 CV en el banco de pruebas. Sin embargo, en carrera, la potencia del bloque oscilaba entre los 550 y los 580 CV.

Mercedes W125, una historia de éxitos

En su primera carrera, disputada en mayo de 1937 en Trípoli (Libia), los pilotos de la firma de la estrella Rudi Carraciola y Manfred Van Braustich, junto con los principiantes Hermann Lang y el británico Dick Seaman se mostraron intratables.

Precisamente fue el joven Lang quién se impuso con el Mercedes al Auto Union, después de un año. Un buen inicio de temporada, como demostró el segundo título europeo de Carraciola, por delante de Von Braustich y Lang. Un magnífico palmarés para Mercedes-Benz, que consiguió así un título de prestigio.

Mercedes W125 de 1937

No obstante, una historia notable discurre paralela a la vida del W125. Es la del británico Dick Seaman. El piloto de Mercedes será retenido por el equipo hasta 1939. En su momento, se le reprochó cierta ambigüedad con el régimen nazi, sobre todo, desde que se casó con una alemana.

Sin embargo, en febrero de 1939, aprovechando la presencia de Mercedes-Benz en el salón de Berlín, el piloto propuso a los servicios secretos británicos acabar con la vida del dictador alemán a cambio de un millón de libras esterlinas para su viuda. Los ingleses rechazaron la propuesta, aunque la historia sería más dramática para el piloto británico, unos años más tarde. Se matará al volante del W125 en el circuito belga de Spa.

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