Prueba BMW 220d Gran Tourer: la familia es lo primero

Pionero entre las marcas de lujo, el BMW Serie 2 Gran Tourer, con siete plazas opcionales, está muy lejos de ser un modelo aburrido. Que no te engañe su formato monovolumen, porque sorprenderá a cualquier padre o madre de familia que se ponga a los mandos.

No obstante, antes de meternos aún más en materia, déjame anunciarte que la unidad de la prueba es la turbodiésel más potente de la gama, asociada a la línea Luxury. ¿Su nombre específico? BMW 220d Gran Tourer Luxury.  

 

A priori, este coche puede parecer el 'patito feo' de BMW. El hecho de ser un vehículo pensado para la familia, y el primer modelo de la firma con tracción delantera (junto al Active Tourer), le sitúan en un espectro diferente al resto de la gama, pero merece tantos o más elogios como el resto de vehículos del fabricante germano. 

BMW Serie 2 Gran Tourer, más útil que los SUV

Mide 4,56 metros de longitud y, tres años después de su lanzamiento, continúa siendo el único monovolumen con tres filas de asientos, comercializado por una marca de lujo. Sin rival directo, va destinado a aquellos a los que no les convencen los SUV, ya sea por diseño o porque no son lo suficientemente prácticos.  

Frente a los omnipresentes todocaminos, ofrece un espacio interior destacado para cinco personas, así como un amplio maletero. En este punto, hay que resaltar los asientos de la segunda fila, regulables longitudinalmente (13 centímetros) y con el respaldo variable en inclinación. Es verdad que el del centro es más estrecho ...